La contaminación acústica es un problema que no lo vemos porque no se acumula como la basura pero tiene gran repercusión en lo que se refiere a la salud de las personas.
En el mundo moderno en el que se puede conseguir a bajo costo aparatos o equipos que los jóvenes usan como entretenimiento superando los 50dB (decibeles) como límite superior deseable considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los sonidos que sobrepasan este límite no sólo dañan la audición, sino que también originan algunos trastornos en la salud como la secreción de ciertas hormonas que pueden afectar el crecimiento, digestión e incluso cambios en la conducta como agresividad y mayor tendencia al movimiento; se sienten inquietos lo cual influye en el aprendizaje ya que pierden concentración.



